
El orgullo es quien se camufla detrás de todos los males para que el ego se imponga y domine a su antojo. Ese Yo petulante y engreído, el que manipula y pisotea, en suma,uno mismo y a los débil de carácter que son manipulables con facilidad. Un Yo empobrecido tiene siempre la consciencia dormida, disfraza sus debilidades por orgullo como escudo ante su ego acobardado.
El trabajo de controlar el ego sin anularlo es de toda la vida, porque...